Sanación del Karma | Orientaciones generales para Maestros Regentes de "Christ Energy Healing" que hayan realizado el Taller CEH-3.3
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El karma es una ley cósmica trascendente de efectos inexorables, que condiciona nuestra existencia y que en principio ningún ser puede burlar. Cada una de nuestras sucesivas reencarnaciones está condicionada por las anteriores (incluyendo actos, pensamientos, intenciones, deseos y omisiones inadecuadas). La Ley del Karma es el instrumento por el que cada Alma encarnada aprende y progresa hasta lograr reconocer y experimentar la verdadera naturaleza de la existencia y su Fin Último Trascendente.
Pero, debido a esta Ley del Karma, puede ocurrir que en ocasiones nuestra existencia humana se torne especialmente difícil, saturada de sufrimiento. Ciertamente, los actos virtuosos de la existencia actual irán aliviando en parte nuestros pesares, pero difícilmente podrán lograrlo por completo si el karma negativo arrastrado es significativo respecto a algún aspecto de nuestra vida actual.
Conviene tener en cuenta que:
- Los actos, pensamientos, intenciones, deseos y omisiones inadecuadas de otras vidas que provengan de la IGNORANCIA (falta de discernimiento sobre la verdadera naturaleza de la realidad, que incluye el egocentrismo y los prejuicios), el APEGO (en forma de codicia, avaricia y deseos egoístas sin control) y el ODIO (que incluye la agresividad, el pensamiento injusto, la envidia, el resentimiento y el rencor) van a seguir pesando como una losa sobre esta existencia y las siguientes hasta que logremos aprender las lecciones oportunas y hayamos cumplido con la compensación que corresponda.
- Además, junto al aprendizaje y la progresión personal la Ley del Karma también exige una COMPENSACIÓN (Ley del Equilibrio) hacia los afectados negativamente por nuestros actos, pensamientos, intenciones, deseos y omisiones inadecuadas. Compensación que procederá, independientemente de nuestro avance en superar las causas del sufrimiento (IGNORANCIA, APEGO y ODIO). Con seguridad esa COMPENSACIÓN será exigida en la vida siguiente respecto a las vivencias de la actual, pero a veces "se cobrará su precio" anticipadamente en esta misma.
- Las Entidades de Luz, por más altas que sean, carecen de capacidad por sí mismas para liberar del karma negativo a alguien.
- Solo aspectos concretos de la DIVINIDAD SUPREMA (ver en el Manual del Taller de la Enseñanza Sagrada las páginas 35-40) poseen la capacidad de INDULTAR parcial o totalmente el karma negativo de alguien.
- Eso sí, las Entidades de Luz pueden actuar como peticionarios, como "abogados defensores" ante la DIVINIDAD SUPREMA, intercediendo para lograr el "perdón divino", por lo que puede ser efectivo solicitar su intervención mediante la oración devocional (de hecho, cuanto más cerca esté la Entidad de Luz de la DIVINIDAD SUPREMA, contará con más posibilidades de ser atendida).
- Ley de Causa-Efecto. Tus actos tienen consecuencias (cosechas lo que siembras).
- Ley de la Creación. La vida exige implicarse (sin acción no hay mérito).
- Ley de la Humildad. Aceptar la realidad, incluidas nuestras propias limitaciones, es el primer paso para plantearse cambios y evolución.
- Ley del Crecimiento Interior. Elevar nuestra Conciencia nos lleva a experimentar nuevas vivencias enriquecedoras.
- Ley de la Responsabilidad. El Crecimiento Interior nos exige hacernos cargo de las consecuencias de nuestros actos.
- Ley de la Conexión. Pasado, presente y futuro son un continuo, están conectados. En realidad todo está conectado ("el aleteo de una mariposa puede iniciar un tsunami").
- Ley del Enfoque. Es fundamental la selección de nuestro enfoque para pensamientos, sentimientos, palabras y acciones (si nos enfocamos en lo armónico y constructivo, eso es lo que nos llegará, aunque sea paso a paso).
- Ley de la Coherencia. Nuestros actos y palabras deben reflejar nuestros principios. Actuar con amabilidad y compasión logrará que nos sintamos más humanos y más centrados en la vida real.
- Ley del Vivir en Presente. El aquí y el ahora son el espacio y el tiempo que hemos de atender de manera prioritaria (pretender vivir en el pasado o controlar el futuro, son propósitos inútiles).
- Ley del Cambio. Aceptando aprender podremos corregir y avanzar a nuestro ritmo ("sin prisa, pero sin pausa").
- Ley de la Paciencia. La paciencia reduce los errores y ayuda a seleccionar los objetivos más adecuados; además, lo que más cuesta más se valora cuando se consigue.
- Ley de la Inspiración. El valor, la constancia, el esfuerzo y la dedicación nos ayudarán a superar los obstáculos, permitiéndonos alcanzar los objetivos adecuados en nuestro camino.


