Moza de Ánimas de La Alberca (Salamanca)
Todos los días del año, haga frío o calor, llueva o nieve, al atardecer, cuando el crepúsculo de la tarde está cayendo, se oye por las calles de La Alberca, el tañir de una campana acompañada de un salmo y bisbiseo acompasado:
«Fieles cristianos acordémonos de las benditas almas del purgatorio con un padrenuestro y un avemaría por el amor de Dios»
Cuando llega a las esquinas señaladas, da tres toques de esquila y entona una salmodia (oración) por todas las almas del Purgatorio: “Fieles cristianos, acordémonos de las Benditas Almas del Purgatorio con un Padrenuestro y un Ave María por el amor de Dios…”. Tres nuevos toques a la esquila para continuar rezando: “Otro padrenuestro y otra Avemaría por los que están en pecado mortal, para que su Divina Majestad los saque de tal miserable estado”.
La devoción a las ánimas está íntimamente ligada con la existencia del purgatorio, que tomó carta de consideración con la aprobación en la sesión n.º 25 del Concilio de Trento, celebrada los días 3 y 4 de diciembre de 1563, en la que se aprobó que los curas enseñaran y predicaran la existencia del purgatorio, excluyendo en los sermones las cuestiones más sutiles y difíciles, así como las cosas inciertas o falsas.
Según la doctrina tridentina, las almas que estuvieran en el purgatorio recibían el principal alivio a través de los sufragios de los fieles, especialmente con la celebración de misas en su recuerdo.
[Incluye vídeos]
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